En el centro de Mieres, al lado del Parque Jovellanos, hay un piso que no se parece a los demás.
No por postureo. Por algo muy simple: aquí hay espacio de verdad.
Espacio para que cada habitación tenga sentido. Para que no tengas que elegir entre despacho, cuarto de invitados o habitación infantil. Para vivir sin encajar muebles como si fueran piezas de Tetris.
La reforma está hecha, y se nota. No es de “pintura y ya”. Está cuidado, limpio, bien resuelto. De esos pisos que entras y piensas: vale… aquí podría quedarme.
Es un tercero sin ascensor. Sí. Pero también es un tercero que te devuelve algo que casi ya no existe en el centro: amplitud, luz y calma.
Tiene cuatro habitaciones, dos baños, y cuarto de planchado, la suite principal se siente como un pequeño lujo diario: baño con bañera y ducha y, además, vestidor.
Un piso grande, reformado, y con esa sensación rara de encontrar algo que no esperabas encontrar.
Y eso… no pasa todos los días.
Se informa a los interesados que el precio de venta indicado no comprende, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) los gastos asociados a la compraventa (notaría, registro de la propiedad y otros) ni los honorarios de la agencia inmobiliaria a cargo del comprador.