A diez minutos de Villaviciosa, esta casa ofrece una forma de vivir muy concreta: desayunar mirando al valle, abrir la puerta del salón y salir directamente al jardín, disfrutar del calor de la madera y tener la tranquilidad del entorno rural sin quedar aislado.
La vivienda ha sido reformada creando espacios amplios, luminosos y funcionales, pero conservando buena parte de su carácter. Las vigas vistas, los techos de madera, las ventanas tradicionales y algunos elementos recuperados conviven con una cocina actual, domótica y una distribución abierta.
Cuenta con 113,20 m² construidos y 84,75 m² útiles, distribuidos en dos plantas, además de una zona exterior de aproximadamente 92 m².
La planta baja concentra la vida cotidiana de la casa. Sus 45,75 m² de salón, comedor y cocina forman un único espacio amplio, pero perfectamente organizado.
La cocina ocupa una buena parte de la estancia, con numerosos muebles de almacenaje, encimera de madera y una gran mesa central. Junto a ella se encuentra el comedor y, a continuación, el salón, presidido por la estufa de pellets que proporciona calefacción a toda la vivienda.
Las ventanas, situadas en distintas orientaciones, aportan mucha luz y permiten mantener una conexión constante con el exterior. Desde el salón se accede directamente a la terraza y al jardín.
En esta misma planta hay una zona de lavado de 5,65 m², un aseo de 1,85 m² y un rincón actualmente acondicionado como despacho, muy práctico para trabajar desde casa.
La escalera conduce a una primera planta dedicada prácticamente por completo al descanso.
El dormitorio, de aproximadamente 19,50 m², es una estancia abierta y especialmente amplia, con suelo y cubierta de madera, armarios y diferentes soluciones de almacenaje. Sus ventanas ofrecen vistas despejadas sobre los campos y montes de Cazanes.
Junto al dormitorio se encuentra el baño, de 7,30 m², equipado con ducha, lavabo, radiador-toallero y una zona independiente para el inodoro. La entrada de luz a través de las ventanas de cubierta hace que toda esta planta resulte luminosa a pesar de su carácter abuhardillado.
En el exterior, los aproximadamente 92 m² se reparten entre una pequeña zona ajardinada y una terraza pavimentada. Hay espacio para colocar una mesa, crear una zona de descanso, cultivar plantas o simplemente sentarse a contemplar el paisaje.
La vivienda dispone de calefacción mediante pellets, agua caliente eléctrica y suministro de agua . Además, está domotizada, lo que permite activar y controlar distintos elementos de la casa a distancia.
Una casa cuidada, funcional y con una estética muy personal, situada en un entorno tranquilo y a solo diez minutos de Villaviciosa. Aquí el verdadero lujo no está en tener habitaciones que no se utilizan, sino en disfrutar de espacios amplios, luz natural, jardín y paisaje todos los días.
El precio no incluye el 8% del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales ni gastos de Notaría ni de Registro.