En la confluencia de la Avenida de la Costa con la calle Aquilino Hurlé se encuentra una propiedad difícil de comparar: una vivienda singular por su altura, su luminosidad, su ubicación y la calidad del edificio al que pertenece.
Situada en la séptima y última planta, disfruta de una posición privilegiada que garantiza luz natural, sol y una especial sensación de privacidad y tranquilidad. Una cualidad poco habitual en el mercado y especialmente valorada en una ciudad como Gijón.
La vivienda cuenta con 87 m² útiles, distribuidos en tres dormitorios, dos baños, salón y cocina, siendo todas ellas estancias con distribuciones cómodas pensadas para disfrutar del día a día con amplitud y funcionalidad.
Su excelente estado de conservación permite entrar a vivir de inmediato, manteniendo además todo el potencial de una propiedad con personalidad propia.
El edificio destaca por su gran calidad constructiva, un aspecto que aporta valor, solidez y distinción al conjunto.
Su ubicación representa otro de sus grandes atractivos. Situada entre La Arena y el centro de la ciudad, permite disfrutar de dos de las zonas más deseadas de Gijón: la proximidad a la playa de San Lorenzo y la comodidad de tener el centro, los servicios, el comercio y la vida urbana a pocos metros.
No se trata únicamente de un piso bien ubicado. Es una propiedad diferente, con unas características que rara vez coinciden en una misma vivienda: última planta, excelente luminosidad, amplitud, calidad constructiva y una situación privilegiada.
Una oportunidad exclusiva para quienes buscan algo más que una vivienda: un hogar único en Gijón.
Se informa a los interesados que el precio de venta indicado no comprende el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) , los gastos asociados a la compraventa (notaría, registro de la propiedad y otros) ni los honorarios de la agencia inmobiliaria a cargo del comprador.